viernes, 22 de junio de 2007

Cara y Sello

Para ser primera parada debo reconocer que no estuvo tan mal. Ahí estuvimos junto a Aron y Eduardo en el pub la Mesón de Pedro. Un simpático y agradable lugar del Barrio Bellavista... La idea era ir al Bartolo pero ese recinto volvió a defrudar, estaba cerrado, jueves en la noche cerrado, fue una falta de respeto, nos echaron antes de entrar... es cierto lo de los buenos tragos y precios convenientes pero es a la suerte de la olla, nuca sabes si estará bueno el ambiente, es más, nunca estarás seguro de que esté abierto, mejor no ir.... Tanta fue la decepción que Enrique se amurró y se fué pa su casa.
Los que quedamos nos fuimos al bella, a ver el tributo a Fito Páez, en el Mesón de Pedro. Bueno tributo es mucho decir ya que si bien es cierto tocaron temas buenos, la banda era una banda Semi-genital ¿qué quiero decir? Simple, no tocaban como las w... pero sonaban como el p...., por eso de lo de genital. Lo mejor de la noche fue el momento en que invitaron a la chica de la foto, cantaron “Ya no hay forma de pedir perdón” un cover de Elton Jhon( version original en vivo) que popularizó Pedro Aznar , el que sae sae.
Me paré a tratar de ecualizar el sonido y algo mejoró pero en el intento choque con un flaco de 2 metros y le boté el copete, y lo peor es que le cayo a dos lindísimas minas jeejje.
Después del intermedio, aunque el contingente femenino estababastante agradable, decidimos largarnos de ese lugar, en busca de mejor música... destino, el Miles.


A pocas cuadras el panorama era totalmente distinto. El Miles es un lugar algo elitista en su decoración pero no te castigan en los precios. Impecable, mesas de vidrio reluciente y sin patas cojas, sin chicles bajo la silla ni recuerdos en las paredes. Chicas muy lindas y el escenario equipado para recibir a bandas de primer nivel, como la que fuimos a ver, Raiza. De lo mejor que ha salido de Chile en mucho tiempo, músicos de primera que cultivan el latinsoul. Llegamos al comienzo del intermedio lo que nos dio tiempo para disfrutar el exquisito pisco sour que nos dieron por la entrada y hablar de cueca y tango, minas, futbol y política. Volvió la banda al escenario y ofrecieron tremendo espectáculo, repasando notables versiones y arreglos de temas de los dos primeros discos. En eso llegaron los tragos, un vaso de cuba libre compuesto por un 70% ron, 25% de hielo y un 5% de espacio par la bebida, más que suficiente para el resto de la noche. Después... después.. conversamos con los músicos... pedimos o nos trajeron la cuenta... tomamos un taxi en... ja no recuerdo mucho.

Soundtrack: Dicelo

1 comentario:

Anónimo dijo...

aweonao asi que fuiste tu el que me boto el copete! mas encima criticay la banda de mi hermano saco web ojala te hubiera puesto un buen aletazo cuando te tuve a distacia de tiro, ni te aparezcay de nuevo por aqui.